
Desde hoy he cambiado la frase de cabecera de mi blog. "Cómo contemplar la vida a pie de calle", este va a ser mi prefacio a partir de ahora. Ayer me dí cuenta. Mientras corría comencé a advertir cosas.
He visto sitios que, aunque he pasado por ellos anteriomente, la óptica de los mismos desde tu carrera es totalmente diferente. Comercios que abren y cierran a determinadas horas, el tráfico cuya densidad varía según el momento, la soledad de la calle por la noche, el bullicio de la misma por la mañana, a la hora de los colegios....
Sí señor, sí. Me estoy dando cuenta de correr no sólo es ir más deprisa, como diría el ínclito Santi Palillo. Efectivamente, correr es mucho más que eso.
Correr es contemplar la vida a pie de calle
Ayer martes: 55 minutos con progresión final. Estoy experimentando algunos progresos. Me gustó el acelerón, duré más de lo que creía.
El enfermedad y posterior muerte de la madre de mi mujer, hizo que leyera el libro "Paula", de Isabel Allende. La enfermedad de la hija de Allende, la porfiria, fue la que a la postre acabó con la vida de mi suegra, que en paz descanse.
Conocí la obra de Allende a través de una grave situación personal, pero fue el inicio de una relación estrecha con su literatura. Recomendable 100%